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El fin de la deducción por vivienda

deduccion por vivienda

Los contribuyentes tienen que buscar nuevas estrategias para conseguir beneficios fiscales tras eliminarse la desgravación por inversión en vivienda habitual, en el caso de que hayan adquirido sus hogares después del 1 de enero de 2013. En este post, te explicamos cuáles son las alternativas. En primer lugar, es fundamental saber a quiénes afecta la supresión de este incentivo. Si los pagos a cuenta se hicieron a finales de 2012, la desgravación sí es efectiva, aunque la vivienda se entregara en 2013.

En este aspecto, la campaña actual de la Declaración de la Renta introduce un aspecto novedoso: la prohibición de aplicar este beneficio fiscal a las personas que compraron la vivienda en 2013. Para los compradores anteriores, sí existe esa posibilidad. Aunque la entrega de llaves y la firma de la escritura se realizaran el pasado año, sí pueden acogerse a esta deducción. Otro matiz importante y que desconoce buena parte de los contribuyentes es que esta desgravación también se aplica a las obras de rehabilitación o ampliación del inmueble.

Eso sí, siempre y cuando estén terminadas antes de 2017. La deducción por compra de vivienda habitual, que ha experimentado diversas modificaciones a lo largo de los años, se sitúa actualmente en el 20% para las bases imponibles que no superen los 71.007 euros. El tope máximo está en 6.750 euros, en función de las rentas anuales.

Desgravación por alquiler

Los propietarios que tienen alquilados sus inmuebles pueden beneficiarse de una serie de deducciones fiscales. Así, el conjunto de gastos referidos al hogar, como la comunidad y las tasas municipales, tienen esta bonificación. Los alquileres tributan como si de rendimientos del capital inmobiliario se trataran. La reducción que se les aplica asciende al 60% (100% en caso de que el inquilino tenga menos de 30 años y sus ingresos superen el Indicador Público de Rentas con Efectos Múltiples (IPREM).

Otra cuestión relevante relacionada con este tema es el pago del IRPF en los procesos de donación de vivienda. Es obligatorio abonar este tributo, puesto que se ha producido una ganancia patrimonial. Donar los bienes en vida puede ser gratificante, pero no beneficioso para el bolsillo.

A la hora de hacer la declaración, tiene impacto tanto para el propietario como para el o los descendientes que reciben la vivienda. Para el dueño del inmueble, supone un beneficio o una pérdida debido a la disparidad entre el valor de mercado y el coste de adquisición. En el caso de los herederos sucede lo mismo si no es su vivienda habitual, bien sea por los alquileres que reciban o por el régimen de imputación de rentas inmobiliarias.

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